miércoles, 29 de febrero de 2012

ACEITE DE LINO, EL REY DE LOS OMEGA-3


Este aceite, aún poco conocido, es el producto natural con más Omega-3. Además, su inclusión en la dieta es la mejor manera de aprovechar las numerosas cualidades de las semillas de lino.

El aceite de lino se obtiene de la primera prensión en frío de las semillas de la planta del mismo nombre. Es un aceite de color amarillo intenso, de textura suave y olor y sabor muy pronunciados que puede resultar algo fuerte para el que no esté acostumbrado. Por eso hay que emplearlo en poca cantidad, para condimentar ensaladas o untarlo en el pan, especialmente si se le ofrece a los niños. También se puede agregar a cereales, mezclarlo con manzana rallada u otra fruta de estación. O tomarlo como una medicina, por ejemplo, en ayunas, un par de cucharaditas cada día. Al comprarlo, hay que guardarlo en la nevera para preservarlo de la luz y que el frío conserve mejor sus numerosas propiedades porque es un aceite que se oxida con facilidad en contacto con el calor, el aire o la luz. Es recomendable consumir aceite de lino, aunque resulte un poco caro, proveniente de cultivos orgánicos y zonas frías para que sus propiedades permanezcan intactas. Algunos expertos en nutrición recomiendan tomarlo en vez de la semillas porque las semillas tal como entran por la boca salen por abajo, con lo cual se desperdician todas su propiedades, lo que no ocurre con el aceite.

Fuente de Omega-3
Este aceite es uno de los productos vegetales más rico en ácidos grasos Omega 3, cinco veces más que los que los contienen en mayor cantidad. De hecho, el 75% de su composición son grasas de este tipo. Recordemos que estas grasas esenciales tienen una función reguladora sobre el sistema inmune y nervioso, previenen contra las enfermedades cardiovasculares, mejoran la concentración, los procesos reumáticos y son imprescindibles en procesos celulares, hormonales y del metabolismo. Por ello, por ejemplo, es muy adecuado tomarlos durante el embarazo y la lactancia para permitir un buen desarrollo del bebé. Asimismo, los niños pueden añadirlo como refuerzo en su dieta, lo mismo que las personas mayores para obtener vitalidad en momentos puntuales. En los últimos años, incluso, se ha puesto de moda entre los deportistas para obtener un mejor rendimiento.
También posee cantidades importantes de Omega 6, vitamina E, uno de los antioxidantes más potentes que nos ofrece la naturaleza, proteínas, fibra, mucílagos, lignanos (fitoestrógenos aliados contra la menopausia y el cáncer de mama), carbohidratos, yodo y enzimas que ayudan a digerir otros alimentos.

Por qué añadirlo a la dieta
• La proporción adecuada entre Omega-3 y Omega-6 que contiene este aceite es básica para regular muchas funciones corporales.
• Alivia el dolor y reduce la inflamación en cualquier tipo de patología.
• Regula la presión sanguínea y fortalece el corazón.
• Protege los riñones para que cumplan su función de secreción correctamente.
• Posibilita la coagulación sanguínea y la agregación plaquetaria.
• Mejora y disminuye la respuesta alérgica de cualquier tipo.
• Contribuye a la perfecta transmisión nerviosa en el organismo.
• Ayuda a la producción de esteroides y la síntesis de hormonas.
• Soluciona problemas de la piel (eccemas, sequedad, quemaduras leves, manchas, dermatosis, acné y regenera los tejidos corporales).
• Es un buena ayuda para aliviar el síndrome premenstrual y, cuando, debido a la edad, desaparece el periodo, es útil para los síntomas de la menopausia como, por ejemplo, la pérdida de masa ósea. También puede prevenir hemorragias uterinas y el cáncer de mama.
• Es un excelente antibacteriano y antifungicida.
• Regula las secreciones gastrointestinales e incrementa la frecuencia de movimientos intestinales, aliviando el estreñimiento y posibilitando que se regule el número de evacuaciones.
Disminuye el colesterol y el riesgo de enfermedades cardiovasculares.

Ungüento con aceite de lino
Las hemorroides son un trastorno muy frecuente. El remedio pasa por evitar la vida sedentaria, caminar y llevar una alimentación sana. Pero si, además, se utiliza esta fórmula, su mejoría se acelera.

Ingredientes:
100 ml de aceite de lino
10 hojas de llantén
1 cucharada de cera virgen
1 cucharadita de lanolina

Preparación:
Recoge la hojas de llantén en luna llena o cuarto menguante. Pícalas y cuécelas a fuego lento en el aceite durante 15 minutos. Deja reposar el resultado 24 horas. Pasado este tiempo, cuela el llantén y caliéntalo para añadirle la cera virgen y la lanolina, que de ese modo se desharán. Una vez fría de nuevo, el ungüento está listo para ser aplicado

Uso:
Aplicar la crema sobre las hemorroides dos veces al día. Es recomendable conservarla en el frigorífico.

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