miércoles, 29 de febrero de 2012

BOCA SANA


Cuidar nuestra boca con hábitos de higiene y alimentación correctos, es una manera de querernos y de presentarnos ante el mundo llenos de salud.
La boca es muy importante para la salud y el bienestar en general. Y no sólo eso. También es una carta de presentación ante el mundo. Cuando tenemos problemas en ella, al dolor que pueda causarnos hay que añadirle el malestar que supone que los demás noten que no la tenemos sana. Por eso es necesario instaurar hábitos de higiene bucodental ya desde la niñez que prevengan el deterioro que causa algo tan sencillo como el hecho de que comemos cada día y en la boca quedan restos de los alimentos que masticamos que, si no se eliminan, se acumulan en la superficie de dientes y encías formando la placa bacteriana responsable de caries y de enfermedades periodentales.

Alimentación correcta
La buena salud de la boca depende en gran parte de los alimentos que se ingieren y de cómo se ingieren. Éste es el primer órgano del sistema digestivo y antes de introducir los alimentos en el organismo deben ser perfectamente masticados, lo que también favorece la producción de saliva, que ayuda a la digestión y además protege la boca con sus propiedades antibactericidas y cicatrizantes.
Fernando Guirado, naturópata, recomienda como medida de prevención una alimentación sencilla “basada en un 80% en productos vegetales, el mínimo de lácteos y nada de azúcar, ni bollería industrial y otros alimentos procesados con gran cantidad de componentes químicos y de otra naturaleza que, lo mismo que perjudican al resto del organismo, también lo hacen a la boca”. Asimismo, afirma, es bueno para los dientes comer manzana cruda después de cada comida de forma muy lenta”. La fibra de la manzana penetra en los espacios interdentales arrastrando los residuos y ejerciendo una buena limpieza. Además, masticarla ahuyenta el mal aliento, lo mismo que masticar regaliz de palo.

Exceso de acidez
La caries, en concreto, explica Guirado, se produce “por exceso de acidez en la sangre que hace perder el calcio del diente. Lo primero, pues, será combatir esa acidez comiendo verduras poco cocidas, ensaladas y fruta”. También nos proporciona algunos remedios naturales para luchar contra ella. “Tomar comprimidos de dolomita o el calcio de las cáscaras de huevo. Esto es, poner doce huevos cubiertos con zumo de limón en la nevera. Cuando las cáscaras han desaparecido al cabo de un tiempo, se cuela lo que queda, se deja otra vez en la nevera y se toma una cucharada sopera con la comida y otra con la cena”.

Buenos consejos
Guirado también da otros consejos para erradicar enfermedades de la boca como, por ejemplo, la piorrea. “Ésta es una enfermedad artrítica. Requiere una alimentación correcta y, dos veces por semana, un buen cepillado de los dientes con arcilla. El resto de días debe utilizarse agua con sal marina o limón. También se pueden cepillar los dientes con una mezcla de arcilla, sal marina, tomillo molido en polvo y hojas de nogal molidas en polvo. O enjuagar bien la boca y beber después una infusión hecha en dos tazas de agua con una cucharada de llantén y otra de caléndula a la que se añade 45 gotas de agave americano 2Dh (este último se compra en farmacias homeopáticas)”.
En caso de que haya un flemón con dolor, este naturópata aconseja hervir en un litro de agua, una cucharada sopera de hojas de nogal, una de corteza de encina, una de echinácea, una de semillas de alholvas y quince clavos de olor machacados y hacer enjuagues con mucha frecuencia.

Higiene natural
Existen muchos productos en la naturaleza que contribuyen a una perfecta higiene bucal. Algunos ya se añaden a los dentífricos naturales, otros puedes utilizarlos en casa en forma de colutorios, infusiones o incluso masticándolos. Guirado ya ha hecho mención a la arcilla, un potente limpiador natural y a la sal marina, rica en oligoelementos. Con estos dos productos podemos fabricar un buen dentífrico que limpia y blanquea los dientes y protege el esmalte dental. Para ello, podemos mezclar en medio vaso de agua tibia una cucharada de sal marina y arcilla verde fina hasta conseguir una pasta de una consistencia semisólida y sin grumos. Esta pasta se guarda en un frasco de cristal hermético en la nevera. Para hacerla más desinfectante la realizamos con infusión de tomillo o añadimos 20 gotas de extracto de equinácea.
El própolis alivia las infecciones bucales. Puedes disolver 25 gotas de su extracto alcohólico en medio vaso de agua y hacerte enjuagues después de las comidas o utilizarlo en forma de pasta de dientes junto a la mirra, que fortalece las encías y cura las llagas, y el hinojo, de acción antiséptica y aromática.

Clavo y canela
Los aceites esenciales del clavo y la canela son muy efectivos para el dolor de muelas y los dientes doloridos y evitan infecciones. Puedes poner una gota de cada planta en un bastoncillo o en el dedo y hacer friegas en los dientes dos o tres veces al día. También puedes chupar el clavo como si fuese un caramelo.
El aceite de árbol de té es antiséptico, cicatrizante y bactericida, útil en aftas, úlceras, flemones y hongos. Se aplican dos gotas de aceite esencial directamente o en forma de enjuagues de una a tres veces al día.
Chupar un trozo de pulpa de aloe vera es un buen remedio para los dientes que sangran, aligera el dolor de muelas y rebaja los flemones. También es preventivo de las caries y protege de los elementos agresivos que desgastan el esmalte. Asimismo, es útil contra el afta.

Encías fuertes
Para fortalecer las encías, puedes mezclar una cucharada sopera de hojas de lentisco y otra cucharada de raíz de bistoria en medio litro de agua. Deja hervir la mezcla cinco minutos, cuélala, deja que se enfríe y hazte enjuagues después de las comidas. O hacer enjuagues diarios con agua oxigenada diluida en agua a la vez que masajeas con el dedo las encías de forma suave pero enérgica.

CUIDADOS BÁSICOS
• Limpia los dientes tres veces al día, después de las comidas, sin dejar pasar más de quince minutos entre el final de la comida y la higiene bucal y sin olvidar cepillar la lengua.
• Cepilla los dientes durante tres minutos arrastrando los restos de alimentos desde la encía hacia el diente, por toda la superficie externa de los dientes, pasando a continuación a hacer lo mismo por las superficies internas. Después, cepilla las molares con movimientos rotatorios.
• Cambia el cepillo dental cada tres meses.
• Pasa la seda dental entre los dientes y muelas antes de ir a dormir para limpiar donde no llegan las cerdas de los cepillos. El hilo se apoya en un diente primero y luego en el otro para dejar limpias esas caras de los dientes y molares.
• Las visitas al dentista no deben espaciarse más de seis meses.

REMEDIOS HOMEOPÁTICOS
• Para la caries se da Acidum fluoricum 8DH, Calcarea fluorica 8DH y Silicea 8DH. También se puede tomar una ampolla de flúor en forma de oligoelemento como preventivo tres veces por semana.
En las aftas, se recomienda Borax 4CH, tres gránulos varias veces al día.
• El Mercurius Solubilis 9CH desinflama las encías. Si el problema es que sangran se dosifica también Phosphorus 9CH.
• La Arnica 9CH se toma como preventivo ante una extracción ya que alivia el dolor y favorece la microcirculación. Asimismo, para evitar sangrados puede combinarse con Phosphorus 9CH. La Chamomilla se prescribe cunado hay un dolor de dientes o muelas insoportable.
• El Hypericum 30CH controla el dolor y frena la inflamación. Se toman 3 glóbulos, con intervalos de 30 minutos.
• La Silicea 9CH se da cuando hay una infección provocada por un flemón.
• El Heparsulfur 9CH se administra cuando hay una infección que provoca abcesos y supuraciones.
El Ferrum phosphoricum 30CH se receta en sensibilidad al frío o al calor.

ELIXIR DE AVELLANO Y CANELA
Éste es un remedio eficaz para las heridas y llagas bucales que también puede ser útil contra el mala aliento.

INGREDIENTES
1 puñado de hojas de avellano
Orujo
1 chorrito de agua mineral
Canela

PREPARACIÓN
Elaborar primero una tintura de avellano poniendo en un bote las hojas y cubriéndolas con el orujo. La mezcla debe macerar 15 días y después filtrarse. Una vez se disponga de la tintura se prepara una infusión de canela con dos gramos por cada taza de agua; debe infundir durante 10 minutos. Por último, se mezclan la tintura de avellano y la infusión de canela en una proporción de 1 a 4: 25 ml. de tintura por cada 100 de infusión.
USO
Realizar enjuagues bucales con una o dos cucharaditas de la mezcla tres veces al día. En 3 o 4 aplicaciones ya se notará alivio.

CREMA DENTÍFRICA
Esta crema dentífrica está indicada para las personas que tengan problemas en las encías, especialmente para las que utilizan dentadura postiza.

INGREDIENTES
Dos cucharadas de harina de avena
Una pizca de sal marina
Licuado de manzana
Infusión de manzanilla

Preparación:
Añádele al licuado de manzana, dos cucharadas de harina de avena y la sal y mézclalo hasta conseguir una pasta.

Uso:
Aplícalo sobre las encías y déjalo que actúe unos minutos. Se puede limpiar con enjuagues de infusión de manzanilla.

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