Los cambios en
la alimentación y la ayuda de remedios naturales y terapias complementarias
pueden paliar los síntomas e incluso acabar con esta dolencia tan extendida.
La migraña es un dolor de cabeza
muy intenso que afecta a más del 10% de la población antes de que cumpla los 40
años. En especial a las mujeres ya que la aparición del dolor se relaciona en
este caso con desajustes hormonales y con la menstruación. Se considera la
afección como un padecimiento crónico que obliga a resignarse a quien la padece
a estos ataques que aparecen desde varias veces a la semana a una vez cada dos
años. La forma más habitual de aliviarlas es con medicamentos que a la larga
pueden perder su efectividad y resultan tóxicos y requiere reposo en silencio en una habitación oscura y
ventilada.
El dolor comienza en un lado de
la cabeza en forma de pulso para después expandirse. Puede durar de cuatro a 72
horas y viene acompañado de náuseas y una fobia intensa a la luz y al ruido. En
algunos casos precede al dolor un aviso en forma de aura en el que la visión se
torna borrosa, se ven manchas negras e incluso aparece un hormigueo en las
manos o en las comisuras de labios y lengua.
Se sospecha que en el origen de
los episodios hay una predisposición genética y también que pueden influir
factores ambientales y educacionales. El proceso sobreviene porque, al parecer,
algo, fuera o dentro del organismo, lo
desencadena. Saltarse las comidas, falta o exceso de sueño,
estrés, malos hábitos posturales, problemas de intolerancia a los alimentos y
malas digestiones, luz deslumbrante, ciertos medicamentos, perfumes
industriales, cambios de temperatura… Todas estas variantes pueden hacer que los vasos sanguíneos que se extienden por el cerebro
se contraigan y posteriormente se dilaten causando la migraña.
Cambios en la alimentación
La medicina natural enfoca la prevención y el tratamiento de la migraña
a través de la dieta basándose en que un
porcentaje muy alto de padecimientos indican un mal funcionamiento en el
sistema digestivo. En especial en la vesícula, que se encarga de trabajar las
grasas pero que cuando hay estreñimiento o acidez debido a una mala digestión
no puede hacer su labor produciéndose la inflamación del vientre y, en muchos
casos, sobreviniendo las migrañas. El doctor Pablo Saz insiste a
sus pacientes para que “eliminen de la dieta los
alimentos que no se toleren bien y los que puedan dilatar los vasos sanguíneos.
Durante seis meses, a razón de cuatros días semanales, hay que prescindir de
bebidas alcohólicas, queso, chocolate, cítricos y marisco que pueden
reintroducirse después de conseguir el control de los síntomas. La dieta debe
contener cantidades escasas de grasas animales y, en cambio, un contenido
abundante de alimentos que inhiban la agregación plaquetaria (que facilita la
obstrucción circulatoria) como son aceites vegetales, ajo y cebolla. Se puede
comenzar con una dieta básica de arroz, patata, manzana y aceite de oliva”.
Agua para las crisis
• Poner compresas de agua fría y caliente,
alternando, en la frente y base del cuello.
• Darse un baño de agua tibia.
• Paños
frescos en la cabeza y calientes en el vientre.
• Baños de pies muy calientes y compresas frías en la cabeza.
Remedio homeopáticos
Dan muy buenos resultados si se prescribe el más
adecuado a cada tipo de migraña. Se toman cinco gránulos al día pero la
dosificación varía en función de la intensidad de los síntomas.
• Iris versicolor 7CH. Se prescribe cuando el
desencadenante de la migraña es un problema digestivo.
• Lachesis 15CH. Se toma en migrañas premenstruales
que mejoran con la aparición del flujo del periodo.
• Sanguinaria Canandesis 9CH. Se da cuando el dolor
se aposenta sobre el ojo derecho y su aparición está relacionada con la
menopausia.
• Spigelia 9CH. El dolor se centra en el lado
izquierdo y puede estar causado po una intolerancia alimentaría o por estrés.
• Pulsatilla 9CH. Es útil cuando parece que el dolor
vaya a abrir a la cabeza. Se relaciona con estrés emocional y síndrome
premenstrual.
Fuego y vacío en la cabeza
• La
Medicina Tradicional China (MTC) divide las migrañas en "muy ardientes" que se derivan
de una disfunción en el hígado, la vesícula biliar o el intestino delgado, y las
de tipo “vacío”, más sordas y continuadas, con congestión, pesadez
generalizada, cansancio e insomnio.
• La
estimulación de los puntos mitiga los síntomas y, en muchos casos, la hace
desaparecer. La experiencia del acupuntor y el número de sesiones es clave para
encontrar los puntos de acupuntura más adecuados o la técnica de MTC más
efectiva. En general, la aplicación de ventosas resulta muy eficaz y también da
muy buenos resultados la acupuntura con láser.
• Como
complemento al tratamiento, se personaliza la dieta, se prescriben ejercicios sencillos y se recomiendan hierbas
chinas, hierbas de aquí y remedios homeopáticos entendidos de forma oriental.
Plantas para eliminar el dolor
• Infusión de ginkgo biloba
Esta fórmula es un todo un clásico en el alivio de
la migraña, sobre todo en la que aparece después de un estado nervioso intenso.
Ingredientes
• 2,5 gr. de ginkgo biloba
• 2,5 gr. de pasiflora
• 2,5 gr. de melisa
• 2,5 gr de tanacetum parthenium
• ½ litro de agua
Preparación
Se introducen dos cucharadas
soperas de la mezcla de las plantas en medio litro de agua. Se deja hervir el
preparado durante 1 minuto, se apaga el fuego y se cuela.
Uso
Se toma esta infusión durante un
mes a lo largo del día. Pasado el mes, se toma a semanas alternas.
Precauciones
Por su contenido en Ginkgo
biloba esta fórmula está contraindicada en mujeres embarazadas y lactantes.
También puede aumentar ligeramente el flujo menstrual durante el periodo.
• Fricciones con hiedra
El aceite esencial de hiedra es una buena ayuda para
aliviar migrañas localizadas.
Ingredientes
• 8 gotas de aceite esencial de hiedra
• 100 ml de aceite de almendras
Preparación
Disolver las ocho gotas de aceite esencial en el aceite
de almendras
Uso
Aplicar el líquido resultante en fricciones
continuas pero suaves en las sienes y en medio de la frente o en la nuca, según
donde se localice el dolor.
• Sauce blanco contra el "rum-rum"
La infusión con sauce blanco es un remedio excelente
para migrañas que cursan por “quebraderos” de cabeza o migrañas ansiosas.
Ingredientes
• 2,5 gr. de corteza de sauce
• 2,5 gr. de raíz de valeriana
• 2,5 gr. de matricaria
• 2,5 gr de pasiflora
• agua
Preparación
Contar una cucharada de la mezcla de las hierbas por
taza de agua. Hervir dos minutos las plantas y dejarlas 10 en infusión.
Uso
Se toman de una a tres tazas en ayunas, con un poco
de miel de romero.
Terapias complementarias
Son una ayuda no agresiva para
aliviar el dolor y, en algunos casos, sus efectos son espectaculares llegando a
hacer desaparecer la migraña.
•
Técnicas de relajación. Yoga, sofrología… ayudan a apaciguar la mente y
liberarla de tensiones que tienen su manifestación última en la migraña.
•
Técnicas corporales. La ostepatía mediante la manipulación cervical o la
Técnica Alexander a través de la correcta colocación postural recolocan bien
las vértebras, liberando el cuello de tensiones y dejando que la sangre circule
de nuevo hacia la cabeza.
•
Masajes: La reflexología podal actúa sobre el sistema
nervioso produciendo un agradable estado de relajación y activando el riego
sanguíneo. El shiatsu alivia la migraña con un masaje suave sobre el meridiano
de la vesícula biliar que se encuentra entre la cabeza y el cuello.
• En la terapia de retroalimentación (biofeedback)
la persona se conecta a unos electrodos para aprender a ser más consciente de
cómo su mente influye sobre algunas funciones internas del organismo como la
presión arterial o la tensión muscular, que están directamente relacionados con
la migraña. Comprueba así que el control mental incide positivamente en las
funciones corporales y ayuda a reducir la frecuencia y
severidad de los ataques.
• Los
suplementos de potasio, vitamina B3, B6, C y E pueden apaciguar los dolores, al
igual que la vitamina B2 y la coenzima Q10 para pacientes con ataques
frecuentes aunque su incapacidad sea leve o moderada.
Nuevo estilo de vida
• Escribe un diario de tus migrañas. Intenta
identificar qué las desencadena y qué te ayuda a aliviarla.
• Bebe dos litros de agua a
sorbitos cada día.
• Huye de la vida sedentaria que
atrofia el cuerpo y embota la cabeza.
• Intenta que las horas que
duermas reparen tu organismo.
• Evitar el alcohol y el tabaco.
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