El
calor de hogar es una sensación física y emocional a la que todos aspiramos y
que podemos conseguir fácilmente en invierno mediante el sentido común y los
colores y complementos adecuados a esta época.
Una
de las sensaciones más desagradables del invierno es el frío. Y pasarlo en casa
es casi deprimente. Para evitarlo, es conveniente buscar soluciones que hagan
de nuestra casa en un verdadero refugio de confort y seguridad. Lo más
importante es dotarnos de una buena calefacción. La de gas natural es económica
y ecológica. Lo mismo que el suelo radiante, que está constituido por una red de tuberías esparcida bajo
el pavimento por las que fluye agua a una temperatura de 35 a 45º C.
Asimismo,
para evitar pérdidas de calor, se impone el sentido común. Comprueba que
puertas y ventanas cierren de forma hermética. Para ventilar, diez minutos son
suficientes. La luz del sol también da calor a tu casa. Sube persianas y corre
cortinas en las horas que toque para que entre directa y llene de energía tu
hogar.
Calor y color
Estate
atenta a los complementos textiles. Coloca de forma asimétrica en el sofá
mantas con motivos originales y cojines y fundas de terciopelo, edredones
nórdicos en las camas, cortinas hasta el suelo en ventanas (incluso puedes
incorporar una doble cortina) y alfombras gruesas, mullidas y de pelo largo con
motivos geométricos o florales para el suelo de habitaciones y pasillos.
También puedes vestir las paredes con tapices que las aíslen del frío. Lo mejor
es que todos los complementos sean de materiales naturales y de calidad que
conservan el calor como algodón, lino y lana. Elígelos en colores vivos (rojos,
amarillos, naranjas, burdeos, granates y morados) que contrasten con los días
grises y cortos de fuera.
Aprovecha
para pintar las paredes con colores neutros que dan sensación de recogimiento
como gris, crudo, marfil, arena o ceniza. Además, otra de sus ventajas es que
son fáciles de combinar con los colores más llamativos de los complementos
textiles invernales.
Luz invernal
La
iluminación desempeña un papel importante a la hora de dotar de calidez al
hogar. Por el día, aprovecha al máximo la luz solar. A partir de la seis,
cuando se hace de noche, ilumina los rincones de casa con luces locales y
tenues situadas estratégicamente en esquinas que inviten a la intimidad.
Todavía más confort
• Confecciona centros de mesa acogedores con cestas de
mimbre, hojas, ramas y frutos secos. A éstos puedes darles una capa de barniz.
• Coloca velas y flores secas en cuencos de cristal
transparente en todas las estancias para llenar tu casa no sólo de calidez,
también de color.
• Elige plantas de invierno de interior de color rojo
intenso como el ciclamen o la flor de Pascua que contrasten con el gris
invernal.
• Las chimeneas, se usen o no, crean un ambiente
acogedor en los meses fríos. Existen una gran cantidad de diseños (clásicos,
rústicos, modernos...) al alcance de todos los bolsillos.
• Utiliza complementos de madera (cubiertos de adorno,
potes de cereales, estanterías para las especias) para crear un ambiente
acogedor en la cocina.
• Coloca un zapatero en la entrada de casa. Dejarás
atrás el frío y la suciedad y rápidamente tendrás sensación de calor de hogar
al colocarte las zapatillas.
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