jueves, 1 de marzo de 2012

CUIDA TUS OJOS DE FORMA NATURAL


Nuestros ojos son especialmente sensibles. Merece la pena `mirar por ellos´ sabiendo qué alimentos les conviene y cuáles son los hábitos y tratamientos naturales que más les favorecen. 

Los ojos requieren cuidados constantes porque son muy delicados. Sin embargo, sobre todo por circunstancias de trabajo, nos vemos obligados a someterlos a un “estrés visual” que no les favorece. Esto es evidente en el caso de personas que se pasan un montón de horas delante del ordenador con la vista fija en un mismo punto sin apenas pestañear. Pero también se resienten de un exceso de lectura en lugares con poca luz, del exceso de luz artificial sin que les toque el sol y del trabajo en ambientes repletos de polvo o con fuertes contrastes lumínicos (por suerte el humo del tabaco en el trabajo ya ha pasado a la historia).

Suma y sigue
A esto se le suman el dormir poco y mal, el cansancio físico y mental y problemas oculares que pueden aparecer de forma imprevista, como infecciones o golpes. Asimismo hay personas que tienen tendencia a padecer trastornos visuales a resultas de una enfermedad. Incluso el nerviosismo perjudica la visión. El naturópata Fernando Guirado nos recuerda que los trastornos oculares reflejan algún desorden orgánico. Basta observar los ojos de una persona para advertir las marcas dejadas por las lesiones internas o trastornos funcionales. Es seguro que cuando se desintoxica la sangre y los órganos, el iris se vuelve más claro”. Así pues, como siempre, lo primero, la prevención, a través de alimentos que nos ayuden a mantener una vista sana y después, implementar medidas de higiene ocular.

Comer por los ojos
Los ojos necesitan antioxidantes que le protejan de los radicales libres. Así, hay que ingerir betacarotenos, vitamina C y vitamina E, zinc y selenio en cantidad suficiente. Los betacarotenos se encuentran en hortalizas y frutas de color naranja, rojo o amarillo como zanahoria, calabaza, tomates, melocotones, ciruelas, albaricoques y también en espinacas y brécol. La vitamina C está en pimientos, frutos del bosque, kiwis y cítricos. Vitamina E la tienen semillas de girasol, frutos secos, aguacate, huevos, cereales integrales y germen de trigo.
El selenio está en la mantequilla, pescado ahumado, germen de trigo, pan integral, marisco, salvado, arroz integral, carne, huevos y el zinc en ostras, semillas de calabaza, jengibre, cordero, hígado, guisantes, legumbres, yema de huevo, frutos secos y pescado azul.

Estructura nerviosa
También requieren vitaminas del grupo B, en especial B12, para fortalecer su estructura nerviosa y ácidos grasos esenciales que previenen la degeneración macular. Las vitaminas del grupo B se encuentran en algas, levadura de cerveza, cereales integrales y carne. Los ácidos grasos esenciales Omega 6 en aceites vegetales (soja, maíz, girasol y borraja), germen de trigo, frutos secos y cereales integrales y los Omega 3 están en el pescado azul, aceites de lino, colza y soja, cereales integrales, semillas de calabaza y nueces. Y para favorecer la circulación en los pequeños vasos sanguíneos de la retina hay que incluir en la alimentación rusco, uvas, arándanos y ginkgo.

Tratamiento natural
Los remedios con plantas relajan los ojos, los desinflaman y estimulan el tejido conjuntivo para regenerar la zona afectada. Puedes tomar las hierbas en infusión, solas o mezcladas, hacer cataplasmas con su tintura y agua previamente hervida o impregnar gasas o algodoncitos. La manzanilla es útil para conjuntivitis no alérgica, alergias y ojos cansados. Las bolsitas de té ya usado sobre los ojos alivian la conjuntivitis. Lo mismo que el hinojo y el hamamelis. La eufrasia evita el lagrimeo y alivia inflamaciones e infecciones, alergias y orzuelos. El trébol trata los ojos inflamados y doloridos y combate la irritación o el picor que genera, por ejemplo, la conjuntivitis. El tomillo ayuda a eliminar infecciones. Igual que el aciano que también es útil en irritaciones, conjuntivitis y orzuelos. Para curar estos últimos, también sirve la pulpa de aloe pero ten en cuenta que no se irán hasta que caiga la pestaña donde tiene origen la infección.

Baños oculares
Refrescan los ojos cuando están secos y cansados. Se llena la bañerita con la solución y se vierte en el ojo tres veces al día. Puedes hacerlos con cualquiera de las plantas mencionadas. Además, por ejemplo, los de llantén se hacen con el líquido resultante de la decocción de la planta para aliviar cansancio, enrojecimiento e inflamación. Una solución de hamamelis y caléndula revitaliza el ojo y hace que no se noten molestias. Otro baño muy eficaz es el de agua de sal y limón. Para obtenerlo, se mezcla una pizca de sal y un chorro de jugo de limón en agua hirviendo y se dejar enfriar. En caso de dolor y malestar por ojos secos siempre hay que limpiarlos con lágrimas artificiales y, por la noche, si se te pegan, aplica un poco de aceite de oliva sobre las pestañas.
Para mejorar el riego sanguíneo, hay que mojar los ojos alternativamente 20 veces con agua caliente y 20 con agua fría. Por último, para relajarlos es muy bueno lavarlos con frecuencia con agua hervida, previamente enfriada. En cualquier caso, es mejor que no utilices agua del grifo para la higiene ocular.

Remedios homeopáticos
Esta terapia nos ofrece remedios muy específicos para los trastornos oculares. Para la conjuntivitis después de un golpe de aire, se prescribe Aconitum y para la hinchazón de los párpados con sensación de tener algo dentro se da Apis mellifica. Belladona es el remedio de los ojos muy rojos, doloridos, secos y con sensación de calor. Euphrasia es para cuando el rojo es más claro y el lagrimeo irrita el párpado inferior y Euphrasia oficinallis si hay dolor punzante, molesta la luz y mucho lloro. Allium cepa es para el lagrimeo no irritante que mejora en el exterior. 
Ruta graveolens se prescribe en vista cansada que duele al fijarse en un objeto y Bryonia es el remedio específico para el ojo seco con picor. Alumina está aconsejada cuando hay sequedad de las mucosas y Nux moschata cuando, debido a la sequedad, los ojos no pueden abrirse y los párpados están pegados. Natrum carbonicum está aconsejado cuando aparece sequedad extrema de la conjuntiva.

Colirio de amapola
Este colirio alivia los ojos si pican o están hinchados.
Ingredientes
• Agua destilada
• 0,9 g de sal marina (una punta de cucharita de café)
• 1 cucharadita de pétalos troceados de amapola
Preparación
Se disuelve la sal en 100 ml de agua destilada. De ese modo se consigue la solución conocida como suero fisiológico. A continuación se pone a hervir entre 10 y 20 minutos, y una vez ha pasado ese tiempo se repone el agua destilada que se haya evaporado hasta tener de nuevo 100 ml. Entonces se añaden los pétalos de amapola troceados y se deja reposar otros 10 minutos. Por último, se filtra con sumo cuidado.
Uso
Puede utilizarse como colirio, echando unas gotitas en los ojos, o como baño ocular, utilizando una gasa o un algodoncito, o bien una bañerita ocular.
Precauciones
Es importante saber que de las amapolas sólo se pueden usar los pétalos, nunca los frutos, que contienen gran cantidad de alcaloides y pueden resultar tóxicos. Además, debe evitarse tomar amapola durante el embarazo o la lactancia y no debe suministrarse a niños pequeños.

Baños oculares de manzanilla y pétalos de rosa
• Manzanilla
• Pétalos de rosa
Preparación
Hacemos una infusión de manzanilla y pétalos de rosa. Cuando esté templada, se echa en una bañera ocular y se hacen unos baños.
Uso
Hacer el baño ocular tres veces al día.

Normas básicas de higiene ocular
Lee con buena luz y, a ser posible, natural y nunca en movimiento. Haz un alto para descansar la vista, fijándote en otros puntos más lejanos que la distancia al papel.
Si trabajas delante del ordenador, descansa de vez en cuando, haciendo ejercicios visuales de enfoque cerca-lejos. La pantalla nunca debe estar situada en una posición más elevada que la vista con la que debe formar un ángulo de 45º. La cabeza debe mirar siempre de frente. Evita los reflejos y sitúate en un lugar en el que no haya demasiado contraste con el fondo.
No mires la tele muy de cerca ni demasiado rato seguido ni totalmente a oscuras.
Realizar paseos al aire libre para que los ojos entren en contacto con la luz solar (la moda de las gafas de sol para todo no es buena siempre).
• El sueño reparador es el mejor ejercicio ocular, igual que las técnicas que te ayuden a estar tranquilo.

Ejercicios para mejorar la visión
• Con la cabeza bien recta lleva la mirada hacia el cielo y hacia el suelo diez veces seguidas.
• Coloca a 30 cm. de la cara un objeto redondo y sigue con la mirada toda la circunferencia en sentido de las agujas del reloj y al contrario, cinco veces hacia cada lado. Realiza el mismo ejercicio con un objeto cuadrado y mira sus vértices cruzando la vista en forma de X.
• Roza las palmas de las manos para producir calor y colócalas sobre los ojos, tocando con los dedos la línea del pelo. Cuando el calor disminuye desciende las manos rozando los ojos con los dedos.
• Tapa los ojos con las palmas de las manos que adoptan una posición cóncava y abre los ojos cuando haya máxima oscuridad. Estate así tres minutos mientras parpadeas. Luego cierra los ojos, quita las manos y abrelos bien sin mirar directamente a una fuente de luz muy fuerte.
• Mira un punto enfrente de ti a una distancia de, como mínimo, cinco metros, abre bien los ojos y parpadea unas 30 veces. Descansa y repite el ejercicio dos veces más. Puedes hacerlo varias veces al día. 

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