martes, 6 de marzo de 2012

LEVADURA DE CERVEZA, UN COMPLEMENTO PARA TODOS


Este fermento procedente de la descomposición del gluten que contiene la cebada se puede tomar a cualquier edad para mejorar la calidad nutritiva de alimentos y bebidas.

Esta levadura, que está constituida por el hongo Saccharomyces cerevisiae, después de someterse a un proceso de lavado y secado ya se considera apta para el consumo. Su cultivo en el laboratorio es el más antiguo realizado por el hombre de los que se incluyen en la práctica de la biotecnología y su obtención tiene una gran importancia porque es un producto de gran valor nutritivo, muy adecuado para complementar la dieta de niños y mayores. La levadura puede procesarse para mejorar su sabor y unirse a otros suplementos como el germen de trigo para aumentar los nutrientes. No se degrada fácilmente (aunque no hay que  exponerla a más de 1OOº C), seca y en polvo puede combinarse con verduras, sopas, pastas, ensaladas, zumos, infusiones, papillas, potitos, leche, yogur, cereales… y es muy digestiva aunque por su sabor amargo muchas personas prefieren tomarla en comprimidos. Incluso puede utilizarse en fórmulas cosméticas.

Muchas proteínas
En la levadura destacan las proteínas. Con 20 gr. al día se cubren el 17% de la dosis diaria recomendada de 65 gr. para un adulto. Estas proteínas son de alto valor biológico porque en ellas están presentes todos los aminoácidos esenciales, sobre todo lisina (tiene más que la soja y los guisantes y el doble de lo que contienen las semillas de oleaginosas). Sólo es igualada en este aminoácido por el huevo y la leche. La lisina hace, por ejemplo, que la levadura combine muy bien con los cereales porque éstos no la poseen.

Vitaminas del Grupo B
La levadura de cerveza es rica en vitaminas del grupo B. Su contenido supera al de los alimentos que la poseen en mayor cantidad como leche, queso y carnes. El grupo B es indispensable para el funcionamiento del sistema nervioso y el desarrollo de las funciones celulares durante el crecimiento y la reproducción. 20 gr. diarios de levadura cubren buena parte de las necesidades diarias de esta vitamina. Entre los minerales destacan la presencia de fosfatos y potasio y también es destacable la abundancia en azufre, magnesio y calcio. Estudios recientes han demostrado que la levadura seca puede corregir carencias de oligoelementos como hierro, cobre, zinc, cromo, selenio y molibdeno. Asimismo, la levadura de cerveza contiene una cantidad considerable de ácidos grasos insaturados y es rica en fibra.

El suplemento ideal
100 g de levadura poseen 376 calorías, 48 g de proteínas, 37 g de hidratos de carbono y 4 g de grasas.
La presencia de cromo ayuda a regular los niveles de glucosa en sangre por lo que está indicada en diabéticos y obesos.
• Su vitamina B refuerza el sistema nervioso.
• Asimismo, esta vitamina también es muy útil para la buena salud de piel y cabello.
Mejora los estados anémicos por su contenido en hierro y ácido fólico.
• También, por su riqueza en ácido fólico, se recomienda durante los embarazos para evitar malformaciones en el feto como espina bífida.
Es ideal como complemento nutricional en dietas vegetarianas y adelgazantes por su aporte proteico.
• Sus nutrientes ayudan en etapas de muchos cambios hormonales como la adolescencia y disminuye las carencias alimentarias en personas mayores.
Favorece la síntesis de las hormonas tiroides, progesterona y testosterona.
Mejora el rendimiento físico porque facilita la oxigenación de  los tejidos musculares.
Previene las afecciones vasculares por su contenido en ácidos grasos insaturados.
Protege el hígado de daños químicos o por medicamentos.
• La presencia de minerales y oligoelementos le dotan de un gran poder antioxidante y activador del sistema inmunitario.

Mascarilla revitalizante
Por ser rica en vitamina B, la levadura de cerveza es muy beneficiosa para la piel.
Ingredientes:
1 cucharada de levadura de cerveza
2 yemas de huevo
2 cucharadas de miel de romero
2 cucharadas de yogur bio
½ cucharadita de vinagre de sidra
2 cucharadas de aceite de oliva

Preparación
Batir juntos la levadura, las yemas, la miel, el yogur y el vinagre hasta que estén bien mezclados.

Uso
Antes de aplicar la mascarilla, lavar bien la cara, secarla y humedecerla con aceite de oliva o sésamo para abrir los poros. La mascarilla debe permanecer en la cara unos 20 minutos. Para quitarla, rocíate la cara con una mezcla de una parte de leche por dos de agua destilada.

No hay comentarios:

Publicar un comentario