Revisar la dieta y emplear remedios
naturales para aliviar el dolor pueden hacer estos días mucho más llevaderos.
Casi la mitad de mujeres
en su madurez sexual sufren menstruaciones difíciles. Y una de cada diez
presenta incapacidad para realizar sus quehaceres por culpa de las molestias.
Es lo que se conoce como dismenorrea. Lo deseable sería que estos síntomas
remitiesen al bajar el flujo pero, desgraciadamente, pueden prolongarse durante
todo el periodo. Hay mujeres que padecen un intenso dolor en los senos;
algunas, en la cabeza; muchas sufren retención de líquidos. Otras, todo junto.
Y la mayoría sienten como las punzadas de aviso de “ya estoy aquí” se
convierten en un dolor persistente en el bajo vientre que puede irradiar a la
zona lumbar y a los muslos y que también pueden acompañarse de diarreas,
vómitos y un exceso de sudoración. A nivel anímico, la regla puede venir
acompañada de mal humor, falta de energía, nerviosismo e incluso síntomas de
depresión. Los médicos también indican algunos factores que hacen que unas
mujeres sean más propensas que otras a padecer en estos días: la herencia
familiar, la falta de ejercicio físico, el abuso de cafeína, alcohol y tabaco,
enfermedades inflamatorias de la pelvis y estrés y estado emocional alterado.
Dos tipos
Se puede diferenciar entre dismenorrea primaria que no se identifica con enfermedades asociadas y
dismenorrea secundaria, más grave, que sí tiene su origen en una patología
responsable de la misma que se asocia con problemas hormonales, del útero e
incluso psicológicos. Las mujeres que las sufren se lo toman con resignación.
Muchas hacen uso de analgésicos y antiespasmódicos o se someten a tratamientos
hormonales que “afectan el hígado y complican más el cuadro”, advierte el
doctor Pablo Saz. También se recetan inhibidores de prostaglandinas (sustancias
químicas responsables de las contracciones uterinas que van aumentando hasta
que se produce la menstruación). Pero hay alternativas para estos días que no
perjudican el organismo y que actúan evitando al máximo las molestias e incluso
haciendo que éstas desaparezcan.
Tratamiento natural
El tratamiento natural pasa por la revisión de hábitos
en la alimentación. Saz recomienda llevar una dieta vegetariana y comer sin
sal. Si no se es vegetariano, se puede reducir el consumo de productos cárnicos
y las grasas saturadas que potencian el dolor y optar por el pescado azul que, por
su riqueza en ácidos grasos omega-3, alivia el malestar al inhibir la
producción de prostaglandinas. También es recomendable la soja. Sus isoflavonas
regulan la acción de los estrógenos, hormonas responsables de algunas molestias
menstruales.
“Hay que procurar un aporte
adecuado de calcio, que equilibra el sistema nervioso simpático que es el que
produce dolor en las reglas, y magnesio, regulador del sistema nervioso
vegetativo. Para conseguirlo, no olvidaremos incluir en estos días trigo,
avena, nueces, zanahoria, col, espinacas, nabo, alcaravea, dátiles… La
zanahoria, además, hace más líquida la sangre y produce reglas menos dolorosas.
Asimismo es recomendable un día de ayuno la víspera de la regla o el primer día
para acelerar la descongestión”, apunta Saz.
Complementos y plantas
La dieta, además, puede
reforzarse con levadura de cerveza, rica en vitaminas del
grupo B que incrementan los niveles de serotonina, hormona del bienestar, y
zinc y selenio, dos oligoelementos indispensables para las funciones
hormonales.
Las plantas también
ayudan a la mujer en estos días. Saz aconseja como reguladores hormonales
frambueso, ñame, perlas de aceite de onagra y grosellero negro y para aliviar
el dolor milenrama, angélica, alquemila, cimífuga, caulophyllum y manzanilla.
Homeopatía específica
Algunos remedios
homeopáticos son muy eficaces para los síntomas de dismenorrea. En las que cursan con expulsión de coágulos se
prescribe Magnesia phosphorica si la mujer siente alivio al encogerse, Viburnum
opulus cuando el flujo es poco abundante y la persona sufre desvanecimientos,
Cyclamen si se producen cefaleas, vértigos y alteraciones visuales y Phytolacca
si hay dolor en los pechos. Cuando se sospecha que el síndrome
hiperfoliculinico (exceso de producción de la hormona foliculina, que se
encarga del crecimiento de los órganos sexuales y placentarios) está en el
origen del dolor se puede prescribir Lac canium, Lachesis mutus y Folliculinum.
Para las molestias que producen espasmos se receta Colocynthis y Magnesia
phosphorica y Caulophyllum y Disoscorea villosa si el dolor mejora en posición
erecta o estirándose hacia atrás. En la dismenorrea psicógena (con causa
emocional) se prescribe Pulsatilla, Sepia, Lilium tigrium, Murex purpurea… Y en
las neurovegetativas (de origen nervioso) se administran Sabina, Actaea
racemosa, Trillium pendulum, Calcarea fosforica y Chamomilla, entre otras.
Otras ayudas
Hay otras técnicas que alivian los dolores menstruales e inciden en la afirmación del poder femenino, seguramente en la raíz del conflicto en el "momento mujer" por antonomasia. La danza del
vientre permite aprender a contraer y relajar los músculos de la región
pélvica. Este movimiento aumenta la circulación de la sangre y la dirige al
útero. Las meditaciones y visualizaciones para trabajar la
feminidad, al igual que la psicoterapia de apoyo, quitan el dolor cuando no hay
un problema físico importante detrás. Los ejercicios específicos para fortalecer el tono
de la zona pélvica también devuelven a la mujer un cierto control sobre su
cuerpo y, por ende, sobre su periodo. Asimismo, Saz, nos indica un ejercicio
sencillo para descongestionar los órganos genitales: “se adopta la posición de
decúbito supino de ocho a 30 minutos sobre una tabla inclinada a 45º, con la
cabeza abajo y las piernas colgando por el extremo superior de la mesa”. Por
último, la reflexoterapia podal ayuda a que la mujer deje fluir todo en estos
días. El masaje trabaja la glándula hipófisis, que segrega oxitocina
y ayuda a las contracciones del útero, y el mismo útero para que se relaje.
Agua, calor y masajes
• Los baños de asiento a
temperatura alterna (templada y caliente) activan el funcionalismo y la
regeneración de los órganos sexuales.
• Un baño de medio cuerpo
de temperatura ascendente al que se añade una decocción de heno ayuda a
encontrar mejoría.
• Una bolsa de agua
caliente sobre el vientre o sobre la parte baja de la espalda puede servir de
alivio.
• La cataplasma de sal
marina caliente en una envoltura de lienzo fino sobre el sacro calma el dolor.
• También lo hacen los masajes en
el bajo vientre y en la zona lumbar o a ambos lados del “rombo Michaelis”. Además, se
pueden dar chorros de agua caliente en esta misma zona.
• Si
el dolor es soportable, pero constante, a veces basta una taza de leche
caliente para paliarlo: el calor favorece la circulación sanguínea y atenúa la
tensión de la zona pélvica. Y la leche estimula la producción de endorfinas.
Desequilibrio energético
• La medicina china considera que
los dolores menstruales se producen por cúmulo o falta de energía.
• El cúmulo puede deberse a la
tensión o al estrés y se manifiesta con hinchazón mamaria, dolor antes de la
regla... Y el vacío da dolores posteriores a la regla, cansancio, agujetas
lumbares, molestias durante todo el ciclo... Una mala relación con la
feminidad bloquea el meridiano femenino del cuerpo (yin) y produce este
estancamiento y a la larga vacío.
• Con ventosas y acupuntura se
desbloquea el meridiano afectado o se refuerza la energía de la zona. Es muy
rápido y efectivo.
• El tai chi, practicado a diario,
soluciona las molestias en unos meses. Otra técnica oriental, chi ckung, tiene
ejercicios específicos para solucionar estas dolencias y en unas semanas ya se
empieza a notar mejoría.
• En fitoterapia, la
medicina china utiliza dong quai, sauce y jengibre.
Sauzgatillo para aliviar las
molestias
Los frutos de este árbol tienen una acción
terapéutica y reguladora del ciclo menstrual.
Ingredientes:
• Una cucharadita de semillas de frutos secos de
sauzgatillo (Vitex agnus-castus)
• 250 ml de agua
Preparación:
• Hervir las semillas durante dos o tres minutos en
el agua. Dejar reposar la infusión 10 minutos, tapada, y después colarla.
Uso:
• Tomar la infusión tres veces al día. Se
recomienda hacerlo de tres a seis meses para favorecer la regulación del ciclo.
Tónico
para estos días
En esta receta se
combinan fitoestrógenos como las isoflavonas, sales minerales que van a evitar
la retención de líquidos y vitaminas A y B de forma abundante.
Ingredientes:
•Una zanahoria
•Un plátano maduro
• 50 gr. de tofu
• Una cucharada de levadura de
cerveza
Preparación:
• Trocear e introducir en el vaso
de la batidora un plátano maduro, el tofu, la zanahoria y la levadura de
cerveza. Batir hasta que quede una crema fina.
Uso:
• Tómalo por la noche, una hora
antes de acostarte durante el periodo.
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