Este
remedio casi tan antiguo como la humanidad, es una ayuda extra para obtener
alivio en enfermedades respiratorias.
Gripes
y resfriados son las afecciones más comunes del invierno y, por mucho que
intentemos prevenirlas, siempre, en algún momento, nos cogen por sorpresa. Para
restablecernos de sus efectos, los médicos nos recetan reposo, mucho líquido y
sudar para sacar los virus y bacterias que aprovechan la bajada de defensas
para introducirse en el organismo. A estos buenos consejos podemos añadirles
una ayuda extra que nos va a permitir restablecernos mucho antes y mediante la
que saldremos fortalecidos de la enfermedad. Se trata de un remedio casero tan
antiguo como la humanidad. El jarabe de cebolla. Su eficacia es tal que se ha
extendido por los siglos de los siglos, a lo largo y ancho del planeta,
simplemente mediante el boca a boca. Por si fuera poco, no tiene efectos
secundarios como los de los medicamentos porque es absolutamente natural.
Pueden tomarlo adultos y niños, aunque a éstos no les diga que el jarabe está
hecho con cebolla porque seguramente lo rechazarán. A ellos, dáselo por la
noche, antes de dormir, y ofréceles una pajita para que se lo beban despacio y
a sorbitos cortos y así les haga más efecto. Verás como les desaparecen la tos
y los mocos.
Compendio de virtudes
La
cebolla es un auténtico compendio de virtudes. Podemos
aprovechar las propiedades desinfectantes que le dota un aceite volátil
llamado ácido álico que, aunque en menor cantidad que el ajo, nos limpiarán de
microorganismos y facilitarán la descongestión nasal y la desaparición de la
tos. Además, sus enzimas, favorecen la fijación de oxígeno por parte de las
células, lo que colabora en la optimización de la función respiratoria. También
contiene vitaminas (A, B, C y E) y minerales y oligoelementos (calcio,
magnesio, cloro, cobalto, cobre, hierro, fósforo, yodo, níquel, potasio,
silicio, cinc, azufre, bromo) en dosis generosas que contribuirán a reforzar el
sistema inmunitario. Asimismo, la cantidad de azufre que contiene sirve para
atacar los procesos infecciosos relacionados con el aparato respiratorio.
Jarabe de cebolla
Está indicado para afecciones
respiratorias y expulsión de mucosidades. Alivia, por ejemplo, resfriados,
catarros, toses, amigdalitis, faringitis, sinusitis y otitis.
Ingredientes:
•
una cebolla
•
dos vasos de agua
•
dos cucharaditas de miel
•
un zumo de limón
Preparación:
Hervir
en una cacerola durante 15 minutos una cebolla con dos vasos de agua y dejar
reposar 5 minutos. Filtrar y endulzar con una o dos cucharaditas de miel y
añadir zumo de limón justo en el momento de tomarlo para que no se oxide.
Uso:
Tomar
dos o tres veces al día.
No hay comentarios:
Publicar un comentario