Esta hierba siempre ha
sido muy valorada por su agradable aroma anisado y por su poder para remediar
problemas estomacales.
El hinojo, Foeniculum vulgare, tiene numerosos usos
tanto en la cocina, para condimentar pescados, pasta,
arroz, lentejas, col, patatas o carne como por sus propiedades
medicinales. Originario de la cuenca mediterránea donde crece silvestre, es una
hierba muy aromática, con un olor y sabor que recuerdan al apio
aunque se diferencian porque el hinojo tiene un gusto anisado, que le dan los
aceites esenciales que contienen sus semillas, en especial acetol, responsable
de su acción digestiva y carminativa. Es rico en hidratos de carbono y fibra y contiene
bastante potasio y en menor cantidad fósforo, calcio y magnesio. En su
composición hay, además, aunque de forma discreta, ácido fólico, vitamina B3 y
provitamina A.
Dulce y silvestre
El hinojo dulce, que se consume como hortaliza, es
una variedad del silvestre. De éste se aprovechan sobre todo sus semillas para
tratar afecciones digestivas. Esto hace que esté muy indicado para niños y
bebés aquejados de molestias intestinales, cólicos, gases
o para estimularles el apetito. También las madres que dan el pecho pueden tomarlo
en infusión para que actúe a través de la leche y proteja al pequeño de
trastornos digestivos. Se dice, incluso, que contribuye al aumento de la leche.
Antes, durante el embarazo, también pueden utilizarlo por su eficacia para
disminuir náuseas y mareos. Asimismo, el hinojo es un buen recurso natural para
combatir el estreñimiento y la diarrea.
Otros beneficios
El extracto de hinojo es
un antioxidante natural que protege la piel del envejecimiento celular.
Además, su contenido en potasio le confiere un cierto poder para tonificar el
sistema nervioso. Sus hojas en infusión se usan para limpiar ojos con orzuelos
o conjuntivitis y para inflamaciones de boca o garganta. Por otro lado, es un
excelente cicatrizante y antiséptico local para forúnculos y abscesos y es muy
útil para afecciones auditivas.
Su raíz es diurética y
muy útil en afecciones del aparato genital y urinario. Por último, se emplea en
gota, hipertensión arterial, edemas y
sobrepeso con de retención de líquidos.
Hinojo para
tu bebé
El hinojo es ideal para
aliviar los cólicos del recién nacido porque es inocuo y efectivo.
Ingredientes:
1 cucharadita de semillas
de hinojo
¼ l de agua
Preparación:
Hervir el hinojo en el
agua durante 1 minuto, colar y dejarlo enfriar un poco.
Uso:
Se le puede dar al bebé
en una cucharadita o incluso ponerlo en el biberón.
No hay comentarios:
Publicar un comentario