martes, 6 de marzo de 2012

MENTA, BUENA PARA CASI TODO


También conocida como hierbabuena, este nombre no es casual. Su intenso aroma y su sabor fresco la hacen muy apetecible, tanto en infusiones tonificantes como en platos exquisitos y en remedios terapéuticos para un sinfín de dolencias.
La menta o hierbabuena, Mentha Sativa, es una planta originaria de Europa Central, Rusia y China. Es apreciada por su aroma y sabor intensos, que dan un toque de frescor en la cocina de muchas culturas y sirven para que, si se usa como remedio para aliviar dolencias, venga muy de gusto tomarla en diferentes preparados (infusiones o licor de menta) o hacer uso de ella de forma local, en emplastos, con compresas humedecidas en su infusión o en unas gotas de aceite esencial. Su principal componente, el mentol, es el que le confiere este olor y gusto tan característicos y sus propiedades y también se encuentra en otras mentas como la piperita o la verde, plantas con propiedades similares a la hierbabuena.

Un nombre muy acertado
No es casual que se la conozca con el nombre de hierbabuena. Estimula el sistema nervioso con una doble acción: después de comer, lo tonifica y, por la noche, nos sirve para conciliar el sueño. Reduce dolor de cabeza, males reumáticos y musculares y refresca la piel en caso de quemaduras gracias a esa sensación de frío tan agradable que se siente cuando se aplica de forma local. También actúa sobre la vesícula biliar, activando la producción de la bilis, y mejora el flujo de la sangre de la zona que lo requiera (esto hace que en cosmética se emplee en cremas anticelulíticas).
Combate el mal aliento (por eso el mentol se utiliza en la fabricación de dentífricos) y alivia la comezón en la piel, sobre todo si está causada por picaduras de insectos.

Descongestionante y digestiva
Pero, principalmente, se conoce la hierbabuena por su poder para descongestionar fosas nasales, garganta y bronquios si se usa en forma de vahos. Hay que destacar también su efecto sobre el sistema digestivo ya que actúa como bálsamo cuando hay molestias gástricas, parásitos intestinales, vómitos, indigestión, gases (los árabes beben té verde con menta después del almuerzo o como aperitivo) y malas digestiones en general. Además, se le atribuye un efecto galactófugo, lo que significa que, aplicada en forma de ungüento sobre los senos, corta la leche materna. Por último, se utiliza en cosmética, farmacia e industria de alimentación.
La única precaución que hay que tener con la menta es que no se debe aplicar cuando se está haciendo un tratamiento homeopático o, al menos, era así hasta hace poco en que la nueva generación de productos de homeopatía parece más inmune a la menta. 

Licor de menta
Este preparado tonifica y favorece las digestiones. También es un buen relajante nervioso y muscular. Resulta adecuado en las convalecencias.
Ingredientes
1/2 l. de agua
1/2 kg de azúcar
30 hojas de menta
1/2 l. de orujo
• La ralladura de un limón
Un puñado de semillas de anís

Preparación
Poner en un bote 1/2 litro de orujo, la ralladura del limón, las hojas de menta y las semillas de anís. Dejar que se macere diez días en lugar fresco y oscuro. Pasado este tiempo, hacer un almíbar con 1/2 l. de agua y 1/2 kg de azúcar. Una vez hecho, añadirlo a la maceración y dejarlo allí durante ocho horas para extraer todas sus propiedades. Después, filtrarlo e introducir la mezcla en otro frasco oscuro.

Uso
Pasadas seis horas más ya se puede tomar un chupito al día.

MANZANILLA, LA PLANTA MÁS POPULAR


En todas las casas siempre hay un sobrecito de manzanilla para digerir las comidas copiosas o para calmar los nervios de forma puntual.
La manzanilla alemana (Matricaria recutita) es una de las plantas más utilizadas por sus indiscutibles propiedades digestivas. ¿A quién no le han ofrecido una infusión de esta planta después de un atracón? La manzanilla obra milagros de manera inmediata, limpiando el estómago de suciedad y quitando el malestar que producen los empachos, aunque también es verdad que a muchas personas les repele su sabor y les produce náuseas. A los bebés se les da una cucharadita para suavizar los dolorosos cólicos de los primeros meses. Más adelante, cuando están más creciditos y sufren con sus primeros dientes, se les da sorbitos de la infusión de la planta para disminuir el malestar en la boca.

Efecto tranquilizante
El efecto tranquilizante es otro de los usos más populares de la planta. Aunque suave, ejerce una influencia positiva sobre el sistema nervioso que se calma al beber la manzanilla con un poquito de miel y consigue atenuar situaciones puntuales de estrés y ansiedad y problemas para conciliar el sueño. Sus propiedades relajantes, junto a una cierta capacidad para reducir las inflamaciones, hace que también se utilice con éxito en menstruaciones dolorosas, por ejemplo, en forma de cataplasmas sobre el bajo vientre. De forma externa, también se muestra eficaz contra la caspa, el eccema y las hemorroides. Y se pueden hacer gárgaras con una tisana para dolores de garganta e inflamaciones de las encías. Además posee propiedades antisépticas y fungicidas.

Un poco floja
La manzanilla tiene fama de ser una planta muy floja, incapaz de perjudicar el organismo. Las investigaciones sobre esta planta refrendan esta idea asegurando que el consumo de manzanilla no tiene efectos secundarios. Pese a todo, se sabe que por vía oral o en enemas algunas personas puede presentar reacciones alérgicas. También puede aumentar el sueño de forma exagerada si se toma junto a otras plantas como la caléndula y la cataria. Por eso se recomienda precaución en su ingesta si se tiene que conducir vehículos o trabajar con maquinaria pesada.

Bebida hidratante de manzanilla y sandía
Esta bebida es muy buena para digestiones delicadas, pesadez de estómago y deshidratación.
Ingredientes
1 taza pequeña de infusión de manzanilla
6 cubitos helados de sandía
Un chorrito de almíbar de menta
El zumo de 1/2 limón
Preparación
En una jarra ponemos la taza de infusión de manzanilla ya fría (para hacer la infusión se hierven 200 cl. de agua y se echa una cucharadita de flores de manzanilla), el almíbar de menta, el zumo de 1/2 limón y la sandía en cubitos.
Uso
Tomarla después de las comidas para digerir mejor.

LEVADURA DE CERVEZA, UN COMPLEMENTO PARA TODOS


Este fermento procedente de la descomposición del gluten que contiene la cebada se puede tomar a cualquier edad para mejorar la calidad nutritiva de alimentos y bebidas.

Esta levadura, que está constituida por el hongo Saccharomyces cerevisiae, después de someterse a un proceso de lavado y secado ya se considera apta para el consumo. Su cultivo en el laboratorio es el más antiguo realizado por el hombre de los que se incluyen en la práctica de la biotecnología y su obtención tiene una gran importancia porque es un producto de gran valor nutritivo, muy adecuado para complementar la dieta de niños y mayores. La levadura puede procesarse para mejorar su sabor y unirse a otros suplementos como el germen de trigo para aumentar los nutrientes. No se degrada fácilmente (aunque no hay que  exponerla a más de 1OOº C), seca y en polvo puede combinarse con verduras, sopas, pastas, ensaladas, zumos, infusiones, papillas, potitos, leche, yogur, cereales… y es muy digestiva aunque por su sabor amargo muchas personas prefieren tomarla en comprimidos. Incluso puede utilizarse en fórmulas cosméticas.

Muchas proteínas
En la levadura destacan las proteínas. Con 20 gr. al día se cubren el 17% de la dosis diaria recomendada de 65 gr. para un adulto. Estas proteínas son de alto valor biológico porque en ellas están presentes todos los aminoácidos esenciales, sobre todo lisina (tiene más que la soja y los guisantes y el doble de lo que contienen las semillas de oleaginosas). Sólo es igualada en este aminoácido por el huevo y la leche. La lisina hace, por ejemplo, que la levadura combine muy bien con los cereales porque éstos no la poseen.

Vitaminas del Grupo B
La levadura de cerveza es rica en vitaminas del grupo B. Su contenido supera al de los alimentos que la poseen en mayor cantidad como leche, queso y carnes. El grupo B es indispensable para el funcionamiento del sistema nervioso y el desarrollo de las funciones celulares durante el crecimiento y la reproducción. 20 gr. diarios de levadura cubren buena parte de las necesidades diarias de esta vitamina. Entre los minerales destacan la presencia de fosfatos y potasio y también es destacable la abundancia en azufre, magnesio y calcio. Estudios recientes han demostrado que la levadura seca puede corregir carencias de oligoelementos como hierro, cobre, zinc, cromo, selenio y molibdeno. Asimismo, la levadura de cerveza contiene una cantidad considerable de ácidos grasos insaturados y es rica en fibra.

El suplemento ideal
100 g de levadura poseen 376 calorías, 48 g de proteínas, 37 g de hidratos de carbono y 4 g de grasas.
La presencia de cromo ayuda a regular los niveles de glucosa en sangre por lo que está indicada en diabéticos y obesos.
• Su vitamina B refuerza el sistema nervioso.
• Asimismo, esta vitamina también es muy útil para la buena salud de piel y cabello.
Mejora los estados anémicos por su contenido en hierro y ácido fólico.
• También, por su riqueza en ácido fólico, se recomienda durante los embarazos para evitar malformaciones en el feto como espina bífida.
Es ideal como complemento nutricional en dietas vegetarianas y adelgazantes por su aporte proteico.
• Sus nutrientes ayudan en etapas de muchos cambios hormonales como la adolescencia y disminuye las carencias alimentarias en personas mayores.
Favorece la síntesis de las hormonas tiroides, progesterona y testosterona.
Mejora el rendimiento físico porque facilita la oxigenación de  los tejidos musculares.
Previene las afecciones vasculares por su contenido en ácidos grasos insaturados.
Protege el hígado de daños químicos o por medicamentos.
• La presencia de minerales y oligoelementos le dotan de un gran poder antioxidante y activador del sistema inmunitario.

Mascarilla revitalizante
Por ser rica en vitamina B, la levadura de cerveza es muy beneficiosa para la piel.
Ingredientes:
1 cucharada de levadura de cerveza
2 yemas de huevo
2 cucharadas de miel de romero
2 cucharadas de yogur bio
½ cucharadita de vinagre de sidra
2 cucharadas de aceite de oliva

Preparación
Batir juntos la levadura, las yemas, la miel, el yogur y el vinagre hasta que estén bien mezclados.

Uso
Antes de aplicar la mascarilla, lavar bien la cara, secarla y humedecerla con aceite de oliva o sésamo para abrir los poros. La mascarilla debe permanecer en la cara unos 20 minutos. Para quitarla, rocíate la cara con una mezcla de una parte de leche por dos de agua destilada.

JENGIBRE, UNA RAÍZ QUE ALIVIA MUCHAS DOLENCIAS


Esta raíz es imprescindible en muchas fórmulas de la farmacopea oriental para tratar numerosos trastornos y mejora los platos con un sabor inconfundible que no deja indiferente al paladar.
El jengibre, Zingiberis officinalis, hace miles de años que se utiliza en China, La India y Japón por sus numerosas e innegables propiedades medicinales, sobre todo en lo que respecta a problemas estomacales, y por ser condimento indispensable en la cocina. Las culturas orientales lo consideran como un alimento yang, picante y caliente, que equilibra el ying de las comidas frías para conseguir la armonía. En España ahora se la utiliza más como una especia que da un toque exótico a platos de la nueva cocina, aunque se la conoce desde que los descubridores de América la trajeron a principios del siglo XVI empleándose entonces en guisos y trastornos digestivos.

Olor y aroma muy característicos
Su raíz, el componente de la planta más empleado, es de un olor aromático característico y tiene un sabor picante, caliente y seco. En el mercado el jengibre se puede encontrar así, en forma de raíz fresca, que se puede consumir a trocitos, chupándola, o rayándola para añadir a las comidas; caramelizado, que se utiliza en repostería, sobre todo oriental; en polvo, que sabe diferente al jengibre fresco y se espolvorea en postres y platos picantes; y seco, similar en sabor al fresco, que se remoja antes de ser consumido. Hay que hacer un uso del jengibre moderado porque en gran cantidad puede dar un sabor fuerte a las comidas aunque tiene la ventaja que al contacto con el calor su gusto se vuelve muy agradable sin perder un ápice de su aroma. Su aceite esencial se emplea para elaborar cerveza y bebidas gaseosas.

Aceites esenciales
Contiene numerosos aceites esenciales, entre ellos el gingerol que le da su sabor picante, además de fibra, oligoelementos, minerales y vitaminas A, E y del grupo B que le dotan de sus propiedades curativas. De hecho, debido a sus virtudes, es un componente habitual en más de la mitad de remedios tradicionales elaborados con hierbas en Oriente. La dosis máxima en polvo es de dos gramos diarios, de aceite esencial es de nueve gotas diarias y de extracto seco es de 400 mg diarios. En caso de utilizarlo para vómitos del embarazo, se debe consultar primero con el médico porque después de los dos meses puede inducir al aborto. Tampoco debe ingerirse el aceite esencial en afecciones graves del aparato digestivo y en alergias respiratorias.

Para qué puede ser útil
Estimula la actividad del páncreas, posibilitando la producción de enzimas que propician la digestión.
• Combate las náuseas del mareo en viajes, vómitos y nauseas en los primeros meses de embarazo y vómitos producidos por quimioterapia y por la medicación después de una operación.
Destruye bacterias responsables de la aparición de úlceras y combate la gastritis. También neutraliza el exceso de ácido gástrico.
Aumenta la flora intestinal, eliminando así microorganismos responsables de diarreas y gastroenteritis. Por la misma razón, es bueno contra gases e hinchazón abdominal. También eleva el peristaltismo intestinal.
• Favorece la circulación sanguínea y disminuye los niveles de colesterol en la sangre. Al fluidificar la sangre, previene contra enfermedades del corazón y de la circulación de las extremidades.
Ayuda a prevenir la gripe y reduce los dolores en las articulaciones cuando se está en un proceso gripal, reduce fiebre y congestión nasal y es útil en la sinusitis.
Es antiinflamatorio y analgésico. Mitiga el dolor en artritis y artrosis y puede utilizarse para el dolor de muelas y la migraña.
Combate el mal aliento e incrementa la producción de saliva.
Su aceite ayuda a prevenir el cáncer de piel y contiene elementos antioxidantes que ayudan a regenerar las células.
Puede utilizarse en el tratamiento de la debilidad sexual.

Zumo de la vida
El efecto conjunto del jengibre con manzana, limón, zanahoria y aceite de oliva ayuda a reducir los problemas del envejecimiento.
Ingredientes
Una pizca de jengibre
1 manzana
1 limón
4 zanahorias
1 cucharadita de aceite de oliva
Preparación
Licuar la manzana, el limón sin piel pero con toda la parte blanca y las zanahorias. Mezclarlo todo y añadir una cucharadita de aceite de oliva y un poco de jengibre en polvo.
Uso
Tomarlo cada mañana en ayunas.


JARABE DE CEBOLLA, UN MILAGRO PARA GRIPES Y RESFRIADOS


Este remedio casi tan antiguo como la humanidad, es una ayuda extra para obtener alivio en enfermedades respiratorias.

Gripes y resfriados son las afecciones más comunes del invierno y, por mucho que intentemos prevenirlas, siempre, en algún momento, nos cogen por sorpresa. Para restablecernos de sus efectos, los médicos nos recetan reposo, mucho líquido y sudar para sacar los virus y bacterias que aprovechan la bajada de defensas para introducirse en el organismo. A estos buenos consejos podemos añadirles una ayuda extra que nos va a permitir restablecernos mucho antes y mediante la que saldremos fortalecidos de la enfermedad. Se trata de un remedio casero tan antiguo como la humanidad. El jarabe de cebolla. Su eficacia es tal que se ha extendido por los siglos de los siglos, a lo largo y ancho del planeta, simplemente mediante el boca a boca. Por si fuera poco, no tiene efectos secundarios como los de los medicamentos porque es absolutamente natural. Pueden tomarlo adultos y niños, aunque a éstos no les diga que el jarabe está hecho con cebolla porque seguramente lo rechazarán. A ellos, dáselo por la noche, antes de dormir, y ofréceles una pajita para que se lo beban despacio y a sorbitos cortos y así les haga más efecto. Verás como les desaparecen la tos y los mocos.

Compendio de virtudes
La cebolla es un auténtico compendio de virtudes. Podemos aprovechar las propiedades desinfectantes que le dota un aceite volátil llamado ácido álico que, aunque en menor cantidad que el ajo, nos limpiarán de microorganismos y facilitarán la descongestión nasal y la desaparición de la tos. Además, sus enzimas, favorecen la fijación de oxígeno por parte de las células, lo que colabora en la optimización de la función respiratoria. También contiene vitaminas (A, B, C y E) y minerales y oligoelementos (calcio, magnesio, cloro, cobalto, cobre, hierro, fósforo, yodo, níquel, potasio, silicio, cinc, azufre, bromo) en dosis generosas que contribuirán a reforzar el sistema inmunitario. Asimismo, la cantidad de azufre que contiene sirve para atacar los procesos infecciosos relacionados con el aparato respiratorio.

Jarabe de cebolla
Está indicado para afecciones respiratorias y expulsión de mucosidades. Alivia, por ejemplo, resfriados, catarros, toses, amigdalitis, faringitis, sinusitis y otitis.
Ingredientes:
una cebolla
dos vasos de agua
dos cucharaditas de miel
• un zumo de limón
Preparación:
Hervir en una cacerola durante 15 minutos una cebolla con dos vasos de agua y dejar reposar 5 minutos. Filtrar y endulzar con una o dos cucharaditas de miel y añadir zumo de limón justo en el momento de tomarlo para que no se oxide.
Uso:
Tomar dos o tres veces al día.


HINOJO, LA PLANTA DE LAS DIGESTIONES FELICES


Esta hierba siempre ha sido muy valorada por su agradable aroma anisado y por su poder para remediar problemas estomacales.

El hinojo, Foeniculum vulgare, tiene numerosos usos tanto en la cocina, para condimentar pescados, pasta, arroz, lentejas, col, patatas o carne como por sus propiedades medicinales. Originario de la cuenca mediterránea donde crece silvestre, es una hierba muy aromática, con un olor y sabor que recuerdan al apio aunque se diferencian porque el hinojo tiene un gusto anisado, que le dan los aceites esenciales que contienen sus semillas, en especial acetol, responsable de su acción digestiva y carminativa. Es rico en hidratos de carbono y fibra y contiene bastante potasio y en menor cantidad fósforo, calcio y magnesio. En su composición hay, además, aunque de forma discreta, ácido fólico, vitamina B3 y provitamina A.

Dulce y silvestre
El hinojo dulce, que se consume como hortaliza, es una variedad del silvestre. De éste se aprovechan sobre todo sus semillas para tratar afecciones digestivas. Esto hace que esté muy indicado para niños y bebés aquejados de molestias intestinales, cólicos, gases o para estimularles el apetito. También las madres que dan el pecho pueden tomarlo en infusión para que actúe a través de la leche y proteja al pequeño de trastornos digestivos. Se dice, incluso, que contribuye al aumento de la leche. Antes, durante el embarazo, también pueden utilizarlo por su eficacia para disminuir náuseas y mareos. Asimismo, el hinojo es un buen recurso natural para combatir el estreñimiento y la diarrea.

Otros beneficios 
El extracto de hinojo es un antioxidante natural que protege la piel del envejecimiento celular. Además, su contenido en potasio le confiere un cierto poder para tonificar el sistema nervioso. Sus hojas en infusión se usan para limpiar ojos con orzuelos o conjuntivitis y para inflamaciones de boca o garganta. Por otro lado, es un excelente cicatrizante y antiséptico local para forúnculos y abscesos y es muy útil para afecciones auditivas.
Su raíz es diurética y muy útil en afecciones del aparato genital y urinario. Por último, se emplea en gota, hipertensión arterial, edemas y  sobrepeso con de retención de líquidos.

Hinojo para tu bebé
El hinojo es ideal para aliviar los cólicos del recién nacido porque es inocuo y efectivo.
Ingredientes:
1 cucharadita de semillas de hinojo
¼ l de agua
Preparación:
Hervir el hinojo en el agua durante 1 minuto, colar y dejarlo enfriar un poco.
Uso:
Se le puede dar al bebé en una cucharadita o incluso ponerlo en el biberón.




lunes, 5 de marzo de 2012

HIDRATACIÓN EXTRA EN VERANO


Mucha agua, una alimentación donde las protagonistas sean las frutas de temporada y productos naturales que hidraten tu piel son los secretos para que tu cuerpo no se resienta con las altas temperaturas.
Nuestro cuerpo nota de inmediato la llegada del calor. De manera automática, la sed nos avisa de que necesitamos reponer el líquido que perdemos debido a las altas temperaturas, la humedad y el exceso de sudoración. Nuestro organismo es casi todo agua y, cuando está se pierde, no hay reservas que la repongan. Este elemento es tan importante para el como el aire que respiramos ya que lo necesita para llevar a cabo numerosas funciones como la circulación sanguínea, la digestión, la regulación de temperatura corporal, la hidratación de la piel, la lubricación de articulaciones, facilitar el transporte de nutrientes a la sangre, conseguir que los riñones hagan su trabajo a la perfección o incluso para combatir enfermedades y aumentar la esperanza de vida. Se calcula que un 20% del total del agua corporal se localiza en la piel, haciendo que ésta se mantenga saludable y en perfectas condiciones. La necesita, por ejemplo, para eliminar toxinas, limpiar los poros y contribuir a la formación de las proteínas que le dan firmeza y elasticidad (colágeno y elastina), además de hacer que el sudor se combine con secreciones grasosas para crear el manto hidrolipídico, un protector natural de la epidermis.

Exposición veraniega
En verano estamos más expuestos a sufrir una deshidratación pero no es sólo a causa del calor. Hay otros factores como estrés, enfermedades, tratamientos de limpieza agresivos, aire acondicionado y, desgraciadamente, el paso de los años, que también contribuyen a que pierdas agua. Se habla de falta de agua en el cuerpo cuando la cantidad en la capa exterior de la epidermis es inferior a un 10% y la piel se seca y pierde brillo quedando expuesta a agresiones, irritación y comezón. Otros síntomas de sequedad son acumulación de células muertas, aparición de líneas o surcos, imperfecciones en el color de la piel y granitos o quistes. Esto por lo que hace al aspecto externo. También podemos sentir esta carencia en forma de sequedad en la boca, mareos, dolor de cabeza y fatiga. En casos extremos se puede presentar un aumento anormal de la temperatura conocido como golpe de calor.

Solución al alcance de todos
La solución para devolver a nuestro cuerpo el agua que necesita está al alcance de todos. Lo primero es reponer el agua con el agua. Así de sencillo. El problema es que mucha gente se olvida de beberla, sobre todos los niños, pero hay que hacer un esfuerzo por recordarlo. Otros dicen que no le sabe a nada. No hay excusas. Hay que beber agua, como mínimo un litro al día. Los expertos dicen que aunque no se tenga sed. Pero no lo hagas de golpe. Distribuye el agua que bebes durante todo el día. Puedes, por ejemplo, tener tu propia botella de agua de litro o litro y medio e ir bebiendo de ella a sorbitos. Añádele zumo de limón o naranja para que tenga más sabor, pero recuerda que estas frutas debes exprimirlas en el momento de su consumo porque la vitamina C se oxida enseguida. Los cítricos también van ayudarte a limpiar el organismo y a mejorar el proceso de hidratación de la piel.

Dos estrategias
La hidratación extra pasa por dos estrategias bien definidas. Por un lado, está todo lo que consumes por la boca en forma de líquidos y alimentos para sobrevivir a las temperaturas excesivas y que tu organismo permanezca indemne. Por otro, está lo que le aportas a través de la piel, en forma de cremas o aceites, lo que también va a contribuir a mejorarla.
En el primer apartado, líquidos y alimentos, además del agua, puedes probar infusiones y tisanas de plantas medicinales frías, licuados o zumos de verduras y fruta, horchata natural (la hay sin azúcar), caldos de verduras y hortalizas y sopas frías de verduras, por ejemplo, gazpacho y vichysoise. Para comer, en verano, lo mejor es abusar de las ensaladas y la fruta. Son pura agua y nos aportan vitaminas, sales minerales y oligoelementos implicados también en el proceso de hidratación y que perdemos mediante la orina y el sudor.

La fruta es la estrella
Pablo Saz, médico naturópata, considera que para una “verdadera hidratación extra, no hay que darle muchas vueltas ya que la fruta es la estrella y a través de su ingesta que tiene que ser variada y abundante se aleja la pérdida de líquidos y nos provee de todos los nutrientes necesarios”. Ciertamente, el contenido en agua de una pieza de fruta de 100 gr. asciende a 90 gr. Y en verano, tenemos donde elegir: melocotones, sandías, melones, albaricoques, cerezas... todas son deliciosas y no engordan. Se pueden disfrutar a cualquier hora, como tentempié o desayuno. Además, nos permiten reponer fuerzas cuando estamos agotados gracias a sus dosis moderadas de hidratos de carbono y azúcares.

Hidratación externa
Nuestra piel también necesita una buena hidratación por fuera que le permita mantener su humedad. A través de los poros, entran las sustancias de que le proveemos, por eso es importante darle calidad mediante productos que sean lo más naturales posible. Uno de los elementos más hidratantes que existe en la naturaleza es el aceite de almendras. Además, permite que le añadas esencias, lo que potencia su acción después del baño. El aloe vera también hace milagros en la piel. La suaviza y la calma después de exponerla al sol, además de regenerarla. Otra aliada de la piel es la crema de caléndula, un poderoso regenerador ideal para pieles muy sensibles, indicada para hidratar y refrescar la piel después de lavarse. El aceite de cáñamo es muy rico en ácidos grasos y vitamina E por lo que todos los cosméticos que lo contengan harán que la piel se rehidrate, reafirme y regenere.

Luz y vida en tu piel
La arcilla absorbe la toxinas y también rehidrata y aporta luz y vida a la piel. El aceite de rosa mosqueta puro, asimismo, te ayudará a regenerarla y a protegerla, manteniendo su humedad y juventud. El de oliva, refresca toda la epidermis y le proporciona humedad. Y el cacao se utiliza para aliviar la sequedad y reponer la piel tras exposiciones inadecuadas. Otros métodos naturales para mantener la dermis húmeda e hidratada son el yogur, con el que puedes lavarte la cara, las mascarillas de aguacate, campeón en vitamina E aunque no es recomendable para pieles grasas, los baños de agua templada con medio litro de leche y lavarse la cara por la noche con agua de rosas. Los baños en aguas termales, saunas y baños de vapor también son una buena manera para ayudar a la humectación de la piel. Humedecen la capa córnea, ayudan a limpiar la piel y eliminar impurezas y favorecen el intercambio de minerales.

Lo que no debes hacer
No abuses de los refrescos industriales ni con gas porque aumentan las necesidades de hidratación del organismo. Lo mismo que el alcohol. Tampoco son recomendables las bebidas con cafeína (café, refrescos de cola, té negro) porque son diuréticas y te harán perder más líquidos. En las comidas, evita el exceso de carne, comida basura y comida muy copiosa que te harán digerir con dificultad y sudar en exceso. Asimismo, el tabaco perjudica tu piel al liberar radicales libres que la resecan y provocan arrugas prematuras. Por lo que respecta al cuidado externo de la piel, no te pongas jabón en la cara y el cuello porque la mayoría de ellos, a no ser que sean para su cuidado específico, la despojan de sus aceites protectores. Ponte crema hidratante siempre que salgas en la cara y en los labios. Procura que su composición sea lo más natural posible y exfolia la piel para que pueda penetrar sin el impedimento que suponen la células muertas que no dejan traspasar nada. Dúchate con agua tibia, el agua caliente provoca tirantez y sequedad y limita a 15 minutos este tiempo dedicado a tu higiene. Después, ponte crema o aceite con la piel todavía húmeda mediante un masaje que active la circulación y te permita conservar la humedad natural de la epidermis y nutrirla. En casa, pon la refrigeración lo más bajo posible, y apágala por la noche. En el trabajo, si tienes control sobre la temperatura, mantenla moderada. Tus manos también necesitan protección. Utiliza guantes de goma para lavar los platos y aíslalas del agua caliente y los detergentes.

Como agua para tu cuerpo
Vitaminas y minerales son muy importantes para que tu organismo conserve el agua que necesita y para la salud de la piel.
• La vitamina A previene contra el envejecimiento celular e interviene en la formación y el mantenimiento de los tejidos y la piel. Se encuentra en forma de retinol cuando procede de proteínas animales (huevos, queso, hígado, foie-gras, riñón, aceite de hígado de bacalao…) y en forma de betacaroteno (provitamina A) en verduras de color verde o coloración rojo-anaranjado-amarillento (tomate, zanahoria, calabaza…), y frutas (mango, naranjas, albaricoques, cerezas, melón y melocotón).
• Las vitaminas del grupo B intervienen en el buen estado de la piel y en los procesos de renovación celular. Aparecen en muchos alimentos, (semillas, frutos secos, legumbres, productos lácteos, huevos, pescado, marisco, verduras de hoja verde, hígado y otras vísceras).
• La vitamina C es esencial para la reparación de la piel y el tejido conectivo. También para la producción de colágeno y cicatrización de heridas. La poseen pimiento, kiwi, mango, coles, berros, papaya, espinacas, fresas, naranjas, limón, pomelo, piña, caqui, melón, fresas, bayas, pimientos, tomate.
• La vitamina E protege el organismo ante la degeneración de los tejidos y es importante en la formación de fibras elásticas y colágenas del tejido conjuntivo. Se encuentra en semillas de girasol, frutos secos (almendras, nueces, cacahuetes), aceite de oliva, aguacate, cereales integrales, sésamo, espinacas, espárragos.
• El selenio trabaja con las vitaminas C y E ayudando a mantener la piel fuerte y sana. Se encuentra en nueces de Brasil, melazas, almejas, anacardos, hígado, champiñones, mantequilla, pescado ahumado, germen de trigo, pan integral, marisco, salvado, arroz integral, carne, huevos.
• El zinc es también fundamental para la reparación de la piel, de hecho forma parte de ella, y contribuye a que esté más tersa y luminosa. fomentando una tez más clara. Se encuentra en ostras, semillas de calabaza, jengibre, cordero, hígado, guisantes, legumbres, yema de huevo, frutos secos, pescado azul.

Cura remineralizante en el mar 
El agua del mar es una auténtico alimento líquido para tu organismo.
• Hay un parecido asombroso entre un litro de agua marina, que contiene una media de 35 gramos de sal, y nuestro suero sanguíneo, que contiene 9 gramos.
En el mar se encuentran minerales, necesarios para la vida, que nuestro cuerpo puede absorber en pequeñas proporciones a través de la piel.
El potasio junto con el sodio, regula la cantidad de agua en las células y los tejidos, y es imprescindible para mantener el tono cardiaco y muscular.
El silicio, que forma parte de los huesos, las uñas, el pelo y la piel y activa el sistema inmunitario.
• El yodo, que es el elemento mineral específico del agua de mar y que en las personas activa sobre todo la glándula tiroides, reguladora del metabolismo y que ejerce un efecto desinfectante sobre la piel.
• Además, el masaje suave del oleaje hace que todos estos minerales penetren mejor en la piel y contribuyen a su cuidado e hidratación.
• El aire marino es como una especie de aerosol saturado de microgotas de agua que envía a la atmósfera, cargadas de oligoelementos que, a la vez, absorbemos a través de los pulmones.
El sol moderado también contribuye a optimizar las propiedades beneficiosas de los baños de mar, ya que ayuda a que la piel asimile mejor todos los elementos con el que el mar nos nutre.

Remedios hidratantes
Ungüento con aceite de germen de trigo
Este remedio, además de hidratar la piel la deja limpia de impurezas
Ingredientes:
Un chorrito de aceite de germen de trigo
5 tubitos de esencia de manzanilla
Preparación:
Mezclar los dos ingredientes en un bol.
Uso:
Aplicarlo en la zona que se quiera tratar.

Mascarilla hidratante de avena
La avena se utiliza mucho en cosmética por su acción refrescante y emoliente sobre la piel.
Ingredientes:
2 cucharadas de harina de avena
200 cl. de agua
1 cucharadita de miel o lanolina
• agua de rosas
Preparación:
Mezclar la harina de avena con la miel (si se tiene la piel muy sensible es mejor sustituirla por lanolina) y añadir el agua necesaria hasta que tenga consistencia de mascarilla.
Uso:
Antes de aplicar la mascarilla, proteger los ojos con dos algodones humedecidos en la manzanilla sobrante. Extenderla en la cara con un pincel y dejarla actuar durante 20 minutos. Para retirarla, lavar la cara con agua de rosas.

Bebida hidratante de manzanilla y sandía
Esta bebida hidratante es muy buena para digestiones delicadas, pesadez de estómago y deshidratación.
Ingredientes:
1 taza pequeña de infusión de manzanilla
6 cubitos helados de sandía
Un chorrito de almíbar de menta
El zumo de 1/2 limón
Preparación:
En una jarra, poner la taza de infusión de manzanilla ya fría, el almíbar de menta, el zumo de 1/2 limón y la sandía en cubitos.
Uso:
Beberla cuando se tenga sed y el calor aprete.