martes, 6 de marzo de 2012

JENGIBRE, UNA RAÍZ QUE ALIVIA MUCHAS DOLENCIAS


Esta raíz es imprescindible en muchas fórmulas de la farmacopea oriental para tratar numerosos trastornos y mejora los platos con un sabor inconfundible que no deja indiferente al paladar.
El jengibre, Zingiberis officinalis, hace miles de años que se utiliza en China, La India y Japón por sus numerosas e innegables propiedades medicinales, sobre todo en lo que respecta a problemas estomacales, y por ser condimento indispensable en la cocina. Las culturas orientales lo consideran como un alimento yang, picante y caliente, que equilibra el ying de las comidas frías para conseguir la armonía. En España ahora se la utiliza más como una especia que da un toque exótico a platos de la nueva cocina, aunque se la conoce desde que los descubridores de América la trajeron a principios del siglo XVI empleándose entonces en guisos y trastornos digestivos.

Olor y aroma muy característicos
Su raíz, el componente de la planta más empleado, es de un olor aromático característico y tiene un sabor picante, caliente y seco. En el mercado el jengibre se puede encontrar así, en forma de raíz fresca, que se puede consumir a trocitos, chupándola, o rayándola para añadir a las comidas; caramelizado, que se utiliza en repostería, sobre todo oriental; en polvo, que sabe diferente al jengibre fresco y se espolvorea en postres y platos picantes; y seco, similar en sabor al fresco, que se remoja antes de ser consumido. Hay que hacer un uso del jengibre moderado porque en gran cantidad puede dar un sabor fuerte a las comidas aunque tiene la ventaja que al contacto con el calor su gusto se vuelve muy agradable sin perder un ápice de su aroma. Su aceite esencial se emplea para elaborar cerveza y bebidas gaseosas.

Aceites esenciales
Contiene numerosos aceites esenciales, entre ellos el gingerol que le da su sabor picante, además de fibra, oligoelementos, minerales y vitaminas A, E y del grupo B que le dotan de sus propiedades curativas. De hecho, debido a sus virtudes, es un componente habitual en más de la mitad de remedios tradicionales elaborados con hierbas en Oriente. La dosis máxima en polvo es de dos gramos diarios, de aceite esencial es de nueve gotas diarias y de extracto seco es de 400 mg diarios. En caso de utilizarlo para vómitos del embarazo, se debe consultar primero con el médico porque después de los dos meses puede inducir al aborto. Tampoco debe ingerirse el aceite esencial en afecciones graves del aparato digestivo y en alergias respiratorias.

Para qué puede ser útil
Estimula la actividad del páncreas, posibilitando la producción de enzimas que propician la digestión.
• Combate las náuseas del mareo en viajes, vómitos y nauseas en los primeros meses de embarazo y vómitos producidos por quimioterapia y por la medicación después de una operación.
Destruye bacterias responsables de la aparición de úlceras y combate la gastritis. También neutraliza el exceso de ácido gástrico.
Aumenta la flora intestinal, eliminando así microorganismos responsables de diarreas y gastroenteritis. Por la misma razón, es bueno contra gases e hinchazón abdominal. También eleva el peristaltismo intestinal.
• Favorece la circulación sanguínea y disminuye los niveles de colesterol en la sangre. Al fluidificar la sangre, previene contra enfermedades del corazón y de la circulación de las extremidades.
Ayuda a prevenir la gripe y reduce los dolores en las articulaciones cuando se está en un proceso gripal, reduce fiebre y congestión nasal y es útil en la sinusitis.
Es antiinflamatorio y analgésico. Mitiga el dolor en artritis y artrosis y puede utilizarse para el dolor de muelas y la migraña.
Combate el mal aliento e incrementa la producción de saliva.
Su aceite ayuda a prevenir el cáncer de piel y contiene elementos antioxidantes que ayudan a regenerar las células.
Puede utilizarse en el tratamiento de la debilidad sexual.

Zumo de la vida
El efecto conjunto del jengibre con manzana, limón, zanahoria y aceite de oliva ayuda a reducir los problemas del envejecimiento.
Ingredientes
Una pizca de jengibre
1 manzana
1 limón
4 zanahorias
1 cucharadita de aceite de oliva
Preparación
Licuar la manzana, el limón sin piel pero con toda la parte blanca y las zanahorias. Mezclarlo todo y añadir una cucharadita de aceite de oliva y un poco de jengibre en polvo.
Uso
Tomarlo cada mañana en ayunas.


1 comentario:

  1. Te dejo un enlace a una página dondwe se puede conseguir
    el extracto de jengibre a muy buen precio.

    http://bit.ly/1hyENmE

    Un saludo!

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